Historia de postal: el MINI Aceman SE en las calles de Sídney.

MINI Aceman SE: un flechazo eléctrico entre la ópera y el océano en SídneyHay ciudades que parecen diseñadas para ciertos coches. Sídney, con su mezcla imposible de arenisca victoriana y atrevid…

MINI Aceman SE: un flechazo eléctrico entre la ópera y el océano en Sídney

Hay ciudades que parecen diseñadas para ciertos coches. Sídney, con su mezcla imposible de arenisca victoriana y atrevidos rascacielos, con el rumor del Pacífico en cada esquina y un puente que es puro músculo de acero, pedía a gritos un invitado con la misma personalidad: compacto, con raíces británicas y una buena dosis de modernidad silenciosa. El nuevo MINI Aceman SE acaba de aceptar esa invitación y el resultado es una postal urbana que convence al primer vistazo.

El crossover más joven de la familia MINI ya rueda por Australia, un mercado donde hasta hace poco era un perfecto desconocido. Hoy se codea sin complejos con el MINI Cooper y el MINI Countryman, completando una gama que apuesta sin matices por la electrificación. Y qué mejor escenario para estrenarse que la ciudad más icónica de Oceanía, esa que cada Nochevieja le roba los primeros fuegos artificiales al mundo.

Un recorrido con acento británico

Arrancamos en Darlinghurst, donde las terrazas de aire londinense se suceden una tras otra. El Aceman SE, teñido de un vibrante Blazing Blue, apenas murmura al cruzar Hyde Park y los viejos cuarteles. Su silueta, que no llega a los 4,10 metros, se desliza con la misma soltura entre los adoquines de The Rocks —ese rincón donde la herencia colonial respira en cada pub— y los jardines botánicos que escoltan hasta la Ópera. Allí, bajo las velas blancas que el planeta entero reconoce, el MINI posa como si llevara décadas haciéndolo. Las fotografías que acompañan este paseo no necesitan filtro: la estampa del pequeño eléctrico junto al Harbour Bridge es pura tentación visual.

De Barangaroo al distrito comercial, con sus calles Market, Bathurst y Kent, el Aceman demuestra que lo suyo no es solo postureo. La dirección, ligera y precisa, convierte cada giro en un juego, y el centro de gravedad bajo —herencia directa de la batería alojada en el piso— hace que los cambios de carril se ejecuten con la rapidez de un kart. Con 160 kW (218 CV) y un par instantáneo de 330 Nm, el pequeño crossover se cuela en cualquier hueco del tráfico sin que el conductor tenga que negociar con el acelerador. Todo fluye.

Silencio, eficiencia y autonomía de sobra

La magia de la ciudad juega a favor del Aceman. Lejos de devorar kilovatios, la conducción urbana estira la autonomía hasta rozar los 400 kilómetros antes de tener que buscar un enchufe, una cifra que queda muy cerca de los 405 kilómetros oficiales WLTP. Su batería de 49,2 kWh útiles se muestra especialmente agradable en recorridos con constantes frenadas y recuperaciones, una rutina diaria a la que Sídney nos somete sin piedad.

Lo que más sorprende al volante es precisamente lo que no se oye. Apenas un leve zumbido envuelve el habitáculo mientras el coche pasa sigiloso junto al Ayuntamiento o rodea el Queen Victoria Building, esa joya neorrománica que parece sacada de una novela victoriana. La sensación de conducir algo casi inaudible por calles con tanta historia resulta extrañamente adictiva.

El compañero perfecto para una metrópolis con alma doble

Sídney presume de mirar al futuro sin renunciar a sus cimientos británicos. El MINI Aceman SE hace exactamente lo mismo: reinterpreta el legado de la marca con un formato crossover moderno, cero emisiones y una agilidad que enamora a quien lo prueba. Lo suyo no es gritar, sino deslizarse con estilo por los mismos escenarios que recorren las postales. Y viéndolo aparcado en el paseo de Bondi Beach, con las olas rompiendo a sus espaldas y el sol convirtiendo la carrocería azul en un espejo, uno entiende que este eléctrico no ha llegado para hacer ruido. Ha llegado para que los demás se fijen.

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Seguridad sobresaliente: MINI establece nuevos estándares en la protección de los ocupantes.

MINI redefine la seguridad: protección total que ya es leyendaSi todavía piensas que un MINI es solo diseño y agilidad, prepárate para cambiar de opinión. La firma británica ha llevado su obsesi…

MINI redefine la seguridad: protección total que ya es leyenda

Si todavía piensas que un MINI es solo diseño y agilidad, prepárate para cambiar de opinión. La firma británica ha llevado su obsesión por los detalles a un terreno mucho más profundo e invisible: la protección de todos los que viajan a bordo. Y lo ha hecho sin aspavientos, simplemente integrando tanta tecnología que las pruebas de choque más exigentes del mundo ya le han concedido, una y otra vez, la máxima calificación: cinco estrellas Euro NCAP en todos sus modelos actuales.

Un escudo digital con doce sentidos
La magia comienza mucho antes de que el peligro se materialice. Bajo la piel de cada MINI Cooper, Aceman o Countryman trabaja un batallón silencioso compuesto por hasta doce sensores ultrasónicos, cinco cámaras y cinco sistemas de radar. Este arsenal sensorial es la base de un completo paquete de seguridad activa que viene de serie, sin excepciones.

Desde el primer kilómetro, el coche está alerta. El aviso de salida de carril con corrección activa de la dirección evita despistes involuntarios, mientras que el sistema de advertencia de colisión frontal no solo te avisa: frena automáticamente si es necesario, incluso en situaciones complejas como intersecciones y giros. A esto se suma la información continua de límites de velocidad y un control de crucero con función de frenado. En la práctica, es como llevar un copiloto que nunca se distrae.

Para quienes quieren ir un paso más allá, los modelos de las familias Cooper, Aceman y Countryman pueden incorporar el Driving Assistant Plus. Este sistema lleva la asistencia a un nivel parcialmente automatizado, con control de crucero adaptativo con función Stop & Go, asistente de mantenimiento de carril y adaptación automática a los límites de velocidad. Enlazar autopista y tráfico denso se convierte en una experiencia mucho más relajada, siempre bajo la supervisión del conductor.

La jaula de aire inteligente
La seguridad pasiva no se queda en la promesa: se palpa en la rigidez de la carrocería y en la inteligente distribución de las zonas de deformación. Cada MINI actual es una estructura meticulosamente calculada para absorber y desviar la energía de un impacto, ya sea frontal, lateral o trasero.

En el interior, la protección se vuelve casi personalizada. Dependiendo de la versión y el mercado, se despliegan hasta nueve airbags adaptativos. El Countryman alemán equipa de serie siete, incluyendo un airbag central que evita el choque entre los ocupantes delanteros. Los Cooper y el eléctrico Aceman suman dos airbags laterales en la segunda fila de asientos, un detalle poco común en segmentos compactos que habla de una filosofía sin concesiones.

Pero la verdadera joya está en los cinturones. MINI combina limitadores de fuerza adaptativos con tensores automáticos que reaccionan de forma diferente según la colisión. En los Cooper eléctricos y el Aceman, incluso los tensores de la hebilla entran en acción para sujetar mejor la zona pélvica. Y sí, los asientos traseros no son de segunda: llevan sus propios limitadores y tensores, además del recordatorio de cinturón en todas las plazas.

Incluso quienes están fuera reciben un guiño de ingeniería. El capó activo, presente en prácticamente toda la gama, se eleva de forma controlada en caso de atropello para reducir las lesiones del peatón. Una solución que demuestra que la seguridad también se mide hacia fuera del habitáculo.

Una costumbre llamada cinco estrellas
Lo que convierte esta historia en algo excepcional es que todo viene de fábrica. No hay que marcar casillas caras para sentirse protegido: el alto nivel de seguridad es parte del equipamiento estándar MINI, desde el modelo más accesible hasta el más equipado. Las fotos difundidas por la marca, que muestran desde la densa red de sensores hasta la robustez de la estructura, confirman que no estamos ante un discurso comercial, sino ante un trabajo de desarrollo obsesivo.

El resultado no se mide solo en especificaciones técnicas, sino en una vitrina repleta de reconocimientos. Las numerosas calificaciones de cinco estrellas Euro NCAP son el sello que respalda un concepto integral donde tecnología, estructura y sistemas de retención se entrelazan para hacer de cada MINI un refugio realmente difícil de igualar.

Al final, conducir un coche con carácter urbano y divertido ya no está reñido con sentirse blindado. MINI ha convertido la seguridad en una nueva forma de lujo: el que nunca ves, pero siempre te acompaña.

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106ª Asamblea General Anual: Oliver Zipse entrega la Presidencia del Consejo de Administración de BMW AG a Milan Nedeljković.

BMW inicia una nueva era: Oliver Zipse cede el timón a Milan Nedeljković tras 35 años de legadoLa asamblea anual de accionistas de BMW AG se convirtió en el escenario de una despedida histórica y…

BMW inicia una nueva era: Oliver Zipse cede el timón a Milan Nedeljković tras 35 años de legado

La asamblea anual de accionistas de BMW AG se convirtió en el escenario de una despedida histórica y un relevo meticulosamente planeado. Después de siete años al frente del Consejo de Administración y un total de 35 en la compañía, Oliver Zipse entregó la presidencia a Milan Nedeljković, un ingeniero que conoce cada tuerca de la casa desde que entró como aprendiz en 1993. La imagen de ambos directivos, serena pero cargada de simbolismo, refleja un cambio generacional que no renuncia a la continuidad estratégica.

La salida de Zipse, prevista desde hace tiempo, cierra un capítulo marcado por la estabilidad en medio de tormentas globales. El presidente del Consejo de Supervisión, Nicolas Peter, resumió el sentir de la empresa: “Oliver Zipse ha moldeado el desarrollo de BMW Group. Su nombre quedará indisolublemente unido a la NEUE KLASSE, el proyecto central orientado al futuro”. Durante su mandato, Zipse reorientó la estrategia del grupo y lo pilotó con mano firme a través de crisis como la pandemia de COVID-19, defendiendo el rumbo incluso frente a vientos externos adversos.

Visiblemente emocionado, el ya expresidente confesó su gratitud por una trayectoria en la que BMW fue mucho más que un empleador: “Ha sido un gran honor liderar este equipo excepcional que moldea la movilidad del futuro con pasión y espíritu pionero”. Sus palabras reflejan el arraigo de quien empezó en la compañía en 1991 y escaló hasta la cúspide con un estilo que combinaba convicción y cercanía.

El testigo lo recoge Milan Nedeljković, miembro del Consejo desde 2019 y hasta ahora responsable de Producción. Con 57 años y una hoja de servicios que incluye las plantas de Oxford, Leipzig y Múnich, así como la jefatura de Calidad Corporativa, el nuevo presidente encarna la cantera interna. Su contrato se extiende hasta 2031, síntoma de que el consejo apuesta por la calma y la profundidad de conocimiento. Peter lo describió como un líder de “pensamiento empresarial, enfoque orientado a objetivos y ejecución rigurosa de temas complejos”, que otorga “gran importancia al uso responsable de los recursos, tanto económicos como ecológicos”.

En su primer discurso como máximo responsable, Nedeljković adelantó las claves de su gestión: “Con la NEUE KLASSE llevamos a la carretera una generación de vehículos que establece nuevos referentes tecnológicos y emocionales. Nuestro impulso en producto es sobresaliente y, junto con nuestra presencia global, nos da viento favorable”. No se dejó llevar por triunfalismos vacíos; subrayó que en un entorno dinámico “la rentabilidad y la velocidad son cruciales”, un mensaje que resuena con los tiempos de transformación que vive la industria.

La renovación alcanza también a la división de Producción, que a partir del 14 de mayo estará en manos de Raymond Wittmann, un directivo de 47 años que desde 2015 ha pasado por estrategia corporativa y desarrollo. Nicolas Peter destacó su “pensamiento estratégico combinado con excelencia operativa y sólida gestión empresarial”, cualidades que aseguran que las fábricas seguirán el mismo pulso exigente que ha caracterizado a la marca.

La jornada accionarial no terminó con los nombramientos. El Consejo de Supervisión propuso la reelección de Christian Bruch, presidente ejecutivo de Siemens Energy, por cuatro años más, mientras se despedía a Heinrich Hiesinger tras concluir su mandato. Además, los titulares de acciones preferentes se reunieron por separado para votar la conversión de todos esos títulos en acciones ordinarias, una decisión que podría remodelar la estructura de capital del grupo.

BMW afronta el futuro inmediato con la mirada puesta en la electrificación, la digitalización y la promesa de la NEUE KLASSE, un proyecto que ambos protagonistas conocen desde sus entrañas. La salida de Zipse no deja vacío, sino un legado que Nedeljković promete acelerar sin perder de vista el equilibrio entre emoción tecnológica y realismo financiero. En una industria que cambia a ritmo de vértigo, la casa bávara ha optado por un relevo tranquilo, previsible y profundamente arraigado en su propia cultura. El volante está ahora en manos de quien entró como aprendiz y hoy conduce la leyenda.

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Los MINI estrellas de cine en “The Italian Job” del 2003

El día que el MINI se robó la película (y se volvió eléctrico) en The Italian JobHay automóviles que nacieron para ser protagonistas. No hablamos de simples vehículos de utilería o de esos que…

El día que el MINI se robó la película (y se volvió eléctrico) en The Italian Job

Hay automóviles que nacieron para ser protagonistas. No hablamos de simples vehículos de utilería o de esos que aparecen diez segundos en una persecución de relleno. Hablamos de máquinas que, al igual que un gran actor, tienen carisma, carácter y un talento especial para robarse cada escena. El MINI es uno de ellos. Y si alguien tenía dudas, en 2003 la nueva generación del clásico británico se encargó de disiparlas para siempre con una actuación estelar en la nueva versión de The Italian Job.

La película original de 1969 ya había convertido al Mini clásico en un ícono cinematográfico gracias a una trepidante persecución por las calles de Turín. Así que cuando se anunció el remake hollywoodense, las expectativas eran altísimas. La cinta, protagonizada por Mark Wahlberg, Charlize Theron y Jason Statham, tenía la misión de presentar al MINI moderno como un heredero legítimo de aquella leyenda sobre ruedas. Y, sin exagerar, lo logró con creces.

El auto como coprotagonista

En la mayoría de las películas, los coches cumplen un rol decorativo o funcional. Pero en The Italian Job el MINI es un miembro más de la pandilla. De hecho, el crítico Joe Morgenstern, del Wall Street Journal, la describió como “el mejor comercial de autos jamás hecho, y una película muy divertida además”. Tenía razón: ver a tres MINI Cooper —uno rojo, uno azul y uno blanco— zigzagueando por Los Ángeles, saltando escaleras hacia el metro o enfrentando a villanos en motocicleta es un festival de agilidad y estilo difícil de igualar.

Pero lo mejor es que buena parte de esas acrobacias fueron realizadas por los propios actores. Mark Wahlberg, Jason Statham y, sobre todo, Charlize Theron pasaron semanas entrenando manejo para poder ejecutar las maniobras más arriesgadas. La sudafricana resultó ser la mejor conductora del trío, y con orgullo recuerda una escena en particular: “El giro en reversa de 180 grados dentro de un almacén estrecho fue el que más orgullo me dio, porque lo hacía perfectamente cada vez y no maté a nadie. Así que estaba muy feliz por eso”.

No todos tuvieron tanta suerte. Mark Wahlberg admitió que, tras diez minutos al volante de aquel “go-kart intensamente potente”, terminó vomitando dentro del auto. Y cuando iba de pasajero junto a Charlize Theron, las cosas fueron aún peor: los cineastas tuvieron que eliminar una escena porque el actor no paraba de marearse con los bruscos movimientos. Queda claro que el MINI no es un auto para estómagos sensibles.

La hazaña de crear el primer MINI eléctrico casi en secreto

Entre las muchas anécdotas de la producción, hay una que merece un capítulo aparte. Gran parte de la película se rodó en locaciones reales, y una de las secuencias más espectaculares ocurre cuando los tres MINI bajan al metro de Los Ángeles, saltan frente a un tren y se adentran en los túneles. El problema era que las autoridades locales solo permitían vehículos de cero emisiones en el subterráneo.

El director F. Gary Gray telefoneó directamente a BMW Group para solicitar tres MINI eléctricos. La respuesta fue un balde de agua fría: “Nos dijeron que no existían MINIs eléctricos, que no los había”, recuerda Gray. Sin inmutarse, el equipo de producción decidió construirlos por su cuenta. El coordinador de transporte, John Carpenter, se puso manos a la obra y, con ingeniería artesanal, creó los tres únicos MINI eléctricos que existían en el mundo en aquel momento: dos MINI Cooper y un MINI Cooper S, el rojo que conducía Charlize Theron en la ficción.

La jugada salió redonda. Los autos funcionaron a la perfección y la secuencia se filmó sin contratiempos. Para el director, ese momento sigue siendo uno de los favoritos: “Es uno de mis momentos favoritos con los MINIs por su tamaño. No puedes imaginar ningún otro auto haciendo esa acrobacia excepto los MINIs”.

Legado sobre ruedas

Al final, se utilizaron 32 vehículos durante todo el rodaje, incluyendo unidades modificadas con doble volante para que los dobles de riesgo guiaran mientras los actores fingían conducir, suspensiones reforzadas para saltos o carrocerías cortadas a la mitad según las exigencias de cada toma. Pero lo que quedó en la memoria colectiva fue la imagen de tres pequeños gigantes de la velocidad demostrando que la ciudad entera puede ser su patio de juegos.

The Italian Job de 2003 no solo consagró al nuevo MINI como un verdadero auto de acción, sino que también anticipó, sin saberlo, el futuro eléctrico de la marca. Hoy, con una gama 100% eléctrica ya consolidada, aquel episodio casi clandestino en los túneles de Los Ángeles se lee como una profecía sobre ruedas. Porque, al final, cuando necesitas actitud, agilidad y un toque de rebeldía, solo un MINI puede interpretar ese papel.